No hay nada que mis
palabras puedan decir en lugar de ver el documental, es sin duda muy necesario
verlo por uno mismo. Porque la sensación es diferente, siempre la imagen nos ha
impactado mucho más que las palabras.
Es un documental que te
hace reflexionar, y para colmo, termina con dos preguntas:
-
“¿Me pueden manipular?
-
¿Y a vosotros?”
Esto nos hace pensar, traspasar
lo que hemos visto en el documental a nuestra vida real. Nos pone unas gafas
diferentes, ¿Somos manipulables?
En respuesta yo diría que:
sí somos manipulables, que todo el mundo lo es, pero algunos lo son en mayor grado y otros en menor grado.
Aquí entran en juego los intereses propios, los intereses de las “comunidades”
a las que pertenecemos, los intereses de la clase social de la que somos…
Porque lo que podemos ver y lo que llevamos viendo toda la vida es la “defensa”
de unos, ante el “peligro” de otros. No se ha comenzado a utilizar un discurso
de odio hacia minorías, que realmente no son minorías, recientemente.
Porque
afirmar eso, decir que existe un “auge” de la extrema derecha es renegar el
pasado, es dar a entender que el Fascismo y Nazismo no han existido, que no ha
habido un genocidio hacia judíos por la supremacía blanca. Renegar esto es
omitir que las colonizaciones, es querer olvidarnos del racismo, de la
esclavitud. Y, sobre todo, de la lucha de esas minorías atacadas. El racismo
nunca se ha calmado ni en Estados Unidos, ni en Europa. El racismo siempre ha
estado a la orden del día, pero ahora se ha magnificado, se ha normalizado.
Trump no ha sido elegido
presidente por las fake news, la gente ha esperado todo este tiempo a ver esas fake news, y han querido creérselas. Brexit
no se hubiese llevado a cabo si no hubiese ni una pizca de racismo en los que
votaron a favor de irse de UE. Porque como hemos visto, lo que tienen en común ambos
casos, ha sido la manipulación, utilizando el “miedo” como herramienta para
crear una opinión, para dirigir a las personas a votar lo que han votado.
El miedo se ha generado
desde el punto de vista de “los que vienen de fuera” de los “inmigrantes”, esos
que no se adaptan, esos que roban, violan, matan… La criminalización del “diferente”
ha hecho que en Estados Unidos ganase Trump,
que Reino Unido vaya a irse de la UE (Brexit),
que Bolsonaro sea presidente, y que VOX haya conseguido 52 escaños en las
últimas… La lista crece y crece, y todos tienen la misma arma, y se la estamos
dando nosotros mismos.
En conclusión, diré que,
la victimización de Cambridge Analytica es fascinante, pero no sorprendente. Nuestros
datos no están seguros, por mucho que se creen políticas y privacidad de datos,
realmente no paramos de estar expuestos. Y esto no va a mejorar, puede sonar
negativo, pero la tecnología va a ponernos a todos en contra, como ya ha
empezado a hacer. Pero esto es solo el principio.



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